Un globo, dos globos, tres globos




Fueron dos horas durante las cuales América, o sea Estados Unidos, o sea el mundo mediático entero, contuvieron la respiración.

Creo que he puesto demasiado helio en esa primera frase. Bueno, el caso es que la noticia era preciosa, como una revisión de Alice In Wonderland moderna o un pasaje de una nueva versión de El Principito. Aunque yo pensaba que era un OVNI de verdad - a la hora de la noticia ya se me había bajado la cafeína - lo cual hubiera sido inquietante. Pero no, era más sencillo, más poético, más naïf.

Medio mundo estuvo atento: quizás por el drama, quizás por el morbo, quizás por la inocencia. Pero probablemente por el Show.

El drama del aire resultó ser también el drama de la tierra. La alquimia mediática ha sido revelada: "transformémoslo todo en un gran show. No show, no party". Hacía mucho que una noticia tan "News of the world" no volaba tan alto.

Y cuando el pequeño Falcon dijo ante ese tótem que es Larry King: "we did it for the show", todos sentimos que nos habían robado la cartera.


[REC]a2

Bien. Seré breve. [REC]2 es una comedia. Vamos, que haciendo un combate Sustos Vs Risas, Risas ganan a los puntos. Si hubiera habido más sustos como en [REC], diría que es de miedo. Pero como ha ganado Risas, pues es comedia.



Aprovechando el ojo, voy a hablar de Gran Hermano 11. Estoy enganchado porque me encantan Indhira y Carolina. El resto me caen de regular a peor. Con ellas dos partes de mi entente se sienten identificadas, cosa que no me pasa con el resto del cast.


Me está gustando Flash Forward , me estoy planteando seriamente ir a Turín de Erasmus en vez de a Aarhus o Groningen y voy a solicitar una beca de colaboración estudiantil para la Universidad.

Tengo proyectos, tengo ilusiones y la gente interactúa conmigo en el Facebook, ergo:

¡¡Estoy Vivo!!

Reaccionarios

Una cosa es sorprenderse, congratularse y hasta indignarse con la metedura de pata zapateril al creer que la foto no saldría a la luz no aquí, sino allá o en Internet.

Y otra muy distinta es de ejercer de matones de patio de colegio señalando con el dedo mientras se escupe un discurso reaccionario que no viene a cuento. No solo porque son menores sino porque muchos no somos estúpidos al observar como la derechona vomita hasta el último mililitro de bilis sobre las chavalas con tal de ocultar el escandalazo del PP en Valencia.

Yo en Halloween iré de la morena y me hace gracia (a estas alturas de la vida) el error de cálculo de Moncloa. Pero me disgusta mucho esta avalancha reaccionaria que viniendo del lado del que viene oculta en realidad una intolerancia tremenda.

Porque os puedo asegurar que si nos queremos reir de como visten, en la misma cena de gala podemos encontrar muchos ejemplos en primeros ministros, presidentes y consortes, pero claro esto igual provoca conflictos diplómaticos y ensañarse con dos chicas adolescentes sale gratis...

¿Por qué no han sacado estas fotos también si lo que querían era dar una lección de moda y buen gusto?

El muy homófobo Dictador-Presidente de Gambia

La primera dama de las Islas Salomón y su esposo

El presidente y la primera dama de Montenegro

El emir de Qatar y su consorte

El representante de Armenia en la ONU y su mujer


El Presidente de Camerún y su mujer, Chantal Biya


No al discurso reaccionario. No a la intolerancia encubierta.

Gordos


Suele pasar que a los que nos gusta el cine y todavía de vez en cuando pisamos las salas nos tenemos que reconfortar de vez en cuando viendo alguna película española.

Es como una redención que lava la conciencia cinéfila y otorga una sensación de libertad de discurso a la hora de poder despellejar la industria cinematográfica rojigualda con la sensación del deber cumplido.

Algo parecido a lo que deben sentir los lectores de Público estos días con El País.

Pues bien, tras la ligera decepción de la última de Almodóvar (ni preseleccionada para los óscares por la Academia, esto es como Gallardón y Aguirre) toca ver la película que triunfa en ese boca-oreja de hoy-en-día que son los foros: Gordos de Sánchez Arévalo (Azuloscurocasinegro).

Para mí, una película buena consiste en que termine y te hagas preguntas. En esta película, si obviamos los excesos narrativos tan propios de este director amante de lo que yo llamaría un barroquismo aséptico, no encontramos gente gorda que sufre por estar gorda, ni tampoco proclamas contra la sociedad del consumo culpable de todos nuestros males.

Encontramos personas como tú y como yo que sufren bulimia y anorexia emocionales, es decir, personas que para sobrevivir en su día a día tragan con todo lo que se les viene encima conformando su personalidad poniéndose capas y más capas ( o como diría la maestra Trasobares "la represión y la máscara"), no precisamente de grasa. Aunque en la película la metáfora viene al pelo.

Como buena película española hay su buena ración de pollas, tetas, culos y polvos. Así que si no te va lo trascendental te molará lo carnal. Me sorprende la trama espiritual por estar bien documentada y ligeramente caricaturizada.

Pulgares arriba para la interpretación de Roberto Enríquez (fan desde ya), y las debutantes Leticia Herrero (una profesora de autoescuela y modelo de tallas grandes en la vida real) y Marta Martín (que simplemente respondió a un casting que buscaba chicas de instituto gordas).

Huele a Goya para Antonio de la Torre y pulgares abajo para Verónica Sánchez (influye que odio "Los Serrano"), Teté Delgado y Gorka de FoQ.

Merece la pena verla.

Distrito 9


Un imprevisto me condujo a ir al cine solo y aunque mi pretensión inicial era ver la tan comentada película de Sánchez Arévalo "Gordos", en los cines de la Plaza Elíptica de Vigo lo más sugerente la noche del sábado era "Distrito 9", el nuevo apadrinamiento de Peter Jackson, el ahora adelgazado director.

Digamos que se trata de un docuthriller, rodado a medio camino entre un documental digno del canal Odisea y una película de acción al uso. El planteamiento es interesante: los extraterrestres no aterrizan en una gran urbe de los EEUU, sino que se plantan sobre un Johannesburgo todavía dominado como el resto de Sudáfrica por rubios blanquecinos con apellidos y nombres neerlandeses.

El caso es que esos extraterrestres se ven sometidos a un confinamiento social a todos los niveles.

En realidad todo esto es una metáfora de lo que supuso el Apartheid y la segregación racial en los países donde los ciudadanos y ciudadanas de raza negra eran apartados en guettos y privados de todo tipo de derechos.

Para que realmente no se convierta el film en un documental de Odisea se produce una metamorfosis en el guión que termina conduciendo la historia hasta una película de acción sin más.

Entretenida, sugerente al principio, algún chiste bueno y rodado en guettos reales de Sudáfrica.

Un bien. Sin más.

analevixan

En Septiembre pasado tuve la oportunidad de ir a un sitio lleno deluzydecolor llamado Cádiz. Allí había pasado una historia de amor muy bonita sobre un chico naranja y una estrella salada que tenía ganas de conocer y contar.

En Septiembre presente tuve la ocasión de ir a un sitio que cuando está lleno deluzydecolor también es muy bonito, se llama Vigo y siempre me pasan cosas extraordinarias allí. Casualmente también coincidió en pasar una historia de esas bonitas.

Vuelvo alegre de ver a mí amigo de Vigo y de leer las primeras páginas de su historia, que al estar protagonizada por gente generosa es una historia guapa, porque la gente generosa es guapa. Es guapa porque siempre tienen un brillo especial en los ojos y una sonrisa llena que les ilumina la cara, y así es imposible no estar guapo. Así que no me extraña que Xan sea tan guapo.

Si al menos cada Septiembre del resto de mi vida me trajera una historia así, dejaría de ser Septiembre y sería Primavera. Porque la primavera uno la empieza siempre que se siente feliz y querido. Y las cosas que uno quiere hacer, hay que hacerlas. Y yo me entiendo.

Vigo

A mí pesar no tengo mucho mundo recorrido, pero sin duda Vigo es una de esos lugares que figura en mi memoria histórica geográfica, de manera que su simple mención provoca un tsunami neuronal en cualquiera que sea el hemisferio donde se encuentre mi zona emocional .

La gente de Vigo, como el resto de gallegos (sí, generalizo), poseen para mí un magnetismo extraño, a medio camino entre el embelesamiento envolvente que me produce su entonación y esa forma de ser que les hace tan impredecibles.

Vigo es mi isla de Perdidos particular. Sus habitantes han dejado bastantes cicatrices en mi cuerpo, suficientes como para no querer volver a cruzar el puente de Rande nunca mais. Pero tengo que volver. El 986 es mi 4-8-15-16-23-42 particular. Tengo que volver. Busco una reconciliación. Recuperar a los supervivientes, a Pablo, a Leví. Y celebrar con ellos bastantes cosas. Cerrar pasados y abrir futuros.