28 junio 2009

Michael Jackson baila en Trafalgar Square

Portobello Road es el mercado que se celebra en Notting Hill.
Largo, largo, largo, y lo que se suele decir "cosmopolita". Aunque en Londres todo lo es, claro.

El parque de Kengsington, el palacio donde vivió Lady Di hasta fallecer, se presta a descansar lo andado, rodeado de picnics ciudadanos, niños jugando y paseantes que disfrutan de estas temperaturas tan mediterráneas que estamos celebrando.

Y Piccadilly por la noche, siempre sorprendente, y ese ambiente tan "puerta del sol" que se reproduce bajo el Cúpido de la plaza...

La sorpresa llegó al acercarnos por Trafalgar Square. En la base de la National Gallery un montón de gente... firmando, dejando flores, velas, haciendo oraciones... por Michael Jackson.


Incluso alguien puso un radiocassette y unas 80 personas en corro alrededor cantaban y bailaban las canciones de su ídolo. Muchos llevaban camisetas, guantes, gorros e incluso alguno iba con la famosa chaqueta roja con líneas negras de "Thriller"...
Y por supuesto, los que iban con el kit completo e imitaban, muy malamente, los míticos movimientos de Jacko.

Descanse en Paz.

24 junio 2009

Se va el tercero

Poco a poco voy comiéndome el tiempo a mordiscos. Una lucha inevitable y que siempre ganará él, pero nada se pierde si uno no se rinde. Y no me voy a rendir, con lo que ha costado llegar.

3º de Publicidad me ha parecido un paseo. Muchísimo tiempo libre, asignaturas asequibles, poca materia, no demasiada chicha... Podían meter más carga académica y hacer esta carrera de cuatro añitos.

En unas horas terminaré mi último examen, Marketing. Será como volver a los tiempos de ADE y Empresariales, esperemos que con mejor resultado sinceramente.

Del resto de asignaturas de este año solo suspenderé alemán. Se me atragantó, pero en septiembre vuelvo a por ella. El resto, muy bien. Este año era para sacar nota, todos los factores lo indicaban, y así fue.

Satisfecho de mis participaciones con la radio de la 4ª promoción, con las prácticas de todo tipo, con haber estado en el turno de tarde - tan chill-out, tan relajante - Muy bien.

La gran nota negativa ha sido mi denegación de la beca. Sin duda, gracias a mis padres y a mis amigos más cercanos he logrado sobrevivir e ir tirando.

La gran sorpresa ha sido la concesión de la beca de tres semanas de inglés. Así que ni me lo he pensado. Me voy con Cristian - también becado - a Londres. Superfelices y contentos a aprender algo y conocer mucho.

Espero poder actualizar desde allí.

15 junio 2009

Una vida

Manejar los tiempos es una habilidad útil y necesaria en nuestros días.
Permanecer callado cuando tampoco hay mucho que decir también. No soy amigo de la complacencia verbal y gracias al twitter y al uso de los sms he aprendido lo mucho que se puede decir en 160 caracteres.

El calendario académico marca mis días. Unámoslo a este estado de felicidad reposada que no inspira trascendentalidad, más bien, au contraire. Recurriré a los grandes. A Rosa Montero, una vez más.



Un cabrilleo de agua y sol en el mar, o quizá en una piscina. El cuerpo caliente y esponjoso como pan recién hecho.Sombras en la noche, una pesadilla. Las manos de tu madre encendiendo el mundo, disolviendo los monstruos. Ordenando las cosas.

Carreras jadeantes, frenéticas risas, juegos de niñez en patios retumbantes.

Melancolía aguda de lo aún no vivido. Intuición adolescente del resto de tu vida. Deliciosa tristeza.

La carne, un tesoro. El vertiginoso misterio de los cuerpos. El amor estallando como una supernova y dejándote ciego.

Y también el desamor: un agujero.

Una noche de agosto en pleno campo, un alboroto de cigarras, una luna llena de color naranja que parece el decorado de un teatrillo japonés, el tiempo por una vez piadosamente detenido. La plenitud, que siempre es sencilla.

Mirar a un amigo, mirar a tu amante y ver en sus ojos el pasado común. Contemplarte en los otros como en un espejo.

La serenidad que llega tras las lágrimas. Y también todas las risas compartidas, los momentos de juego, las carcajadas dichosas.

Todos los libros leídos, las músicas gozadas, los besos recibidos. Y una conversación una tarde de invierno comiendo chocolate frente a la chimenea.

La alegría de vivir. Y la fugaz y espléndida belleza.

Una noche de angustia. Intuición de la muerte. Una mano en la tuya. La cama es una balsa en mitad del naufragio.

Una novela leída al lado del lecho de un enfermo mientras llueve.

Torbellinos de polvo en un rayo de sol, un universo ínfimo.

Un cabrilleo de agua. El último chispazo.

Esta poca cosa, o esta enormidad, es una vida.


* tomado de la última de El País del 5 de Mayo,a los dos días de fallecer su pareja, Pablo Lizcano.