31 diciembre 2010

Del '10 al 'Once

La anécdota de las 35h de viaje entre Groningen y Gijón, vía Valencia, quedará ahí, para que sepa que no es tan fácil volver a casa si me pienso ir afuera. Por distancia, adversidades y porque tengo esa mala costumbre de pensar que todo se congela cuando me voy. Y está bien resolver ese jet lag vital con un par de encuentros, pero no es lo mismo.

Inevitable hacer balance del 10. Y sinceramente pienso que ha sido bastante bueno,
Aquel septiembre del 2006 con la fiesta sorpresa de mis amigos, pensaba en los 5 años que venían... podían ser una travesía del desierto, un callejón sin salida, un error, un fracaso, todo lo bueno y todo lo malo. Pero en el fondo tenía cierta seguridad de que llegaría a junio de 2011 satisfecho, como así será.

Los años segovianos terminaron en junio y vuelvo a repetir la suerte de tener los compañeros de piso que he tenido y especialmente mis ahora amigos Rubén, Gema, Esteban, Dani, David y Manu. He tenido la suerte de ser muy querido, respetado y apreciado por casi todos mis compañeros de clase y espero poder compartir alguna celebración de fin de carrera con ellos durante este año. Fui a sacarme una licenciatura y encima he conocido a personas valiosas y leales conmigo. Sobre la formación académica, no fue lo que me esperaba pero era lo que necesitaba.

Bodas de amigos, hogares de estreno, bebes que nacen y otros en camino... me alegra tanto que me hagan compartir estas noticias... me siento parte de la vida de otros, de la memoria de los otros. Ese es un buen balance, saber para cuántos cuentas en lo bueno, y en lo malo.

Llegó la ansiada Erasmus, sueño de juventud, no fue Dinamarca, pero Holanda tuvo que ser por algo. No me gustan los cambios de planes (porque planeo poco) ni de programación (porque programo poco) pero también aprendí a dejarme sorprender. Es pronto para saber qué tal va porque faltan seis meses, que se dicen pronto. De momento, bien, pero quiero mucho más.

La familia bien, un año más. La salud responde y Olaya crece feliz camino de los 4 años.

Y del 2011, ¿qué?
Pues que a partir de Julio no sé que haré, ni dónde estaré... no me da miedo, llevo esperando ese momento tanto tiempo... mi oportunidad estará en algún lado y no tengo miedo ir a donde haga falta para buscarla. Me dejaré sorprender y emocionar.

Y curiosamente, el 14 de Mayo, será un día muy especial para mí.
Más allá de todo esto, estoy expectante, algo nervioso y lleno de ilusión.
Ojalá me sigáis dando buenas noticias, y ojalá también os las pueda dar yo.
Suerte.

19 diciembre 2010

Diciembre en Groningen

La nieve, que todo lo iguala, dejó de ser noticia para ser rutina. A eso y a las llanuras me estoy acostumbrando bastante, provocando que cualquier colina de mierda llame la atención en cuanto sales un poco de los Países Bajos, que por eso son bajos.

Cruzando los dedos para que pueda volver a casa tiempo (odio perder horas en aeropuertos) el próximo miércoles y no cierren aeropuertos me pongo a hacer la maleta con estos 5 meses que llevo aquí a cargo y con ganas de abrir la segunda parte de la aventura, que será mejor sin duda que el primero. Básicamente porque tendré la beca en el bolsillo, y a todos nos gusta vivir desahogadamente para poder hacer un par de regalos.

He podido irme de escapadita a Düsseldorf y a Fráncfort, dos de las principales ciudades alemanas, para vivir el ambiente navideño de sus mercadillos, probar su gastronomía local y beber su cerveza y sidra con la oportuna guía de buenos amigos.

Si añadimos la experiencia de conducir sin límite de velocidad por las carreteras alemanas totalmente rodeadas de nieve pero absolutamente limpias; hacer una pequeña parada en Paderborn, la ciudad donde se fue a vivir tras su Erasmus mi excompañero de piso Rubén y conocer de primera mano la próxima sede de Eurovisión, puedo decir que ha sido bastante memorable y el primero de espero que muchos más viajes por venir. Claro que sin mis amigos no hubiera podido haber sido posible y se lo agradeceré siempre.

La cosa académica va enderezándose y aunque tocarán navidades de estudio, tiene buena pinta.
Toca también despedirse de quienes solo han venido medio curso y recibir intrigado a los nuevos y lo más importante, empezar a dibujar qué hacer después de. Tengo muchas opciones, lo cual es bueno, pero tendré que elegir entre lo que me apetece, lo que me conviene y lo que mejor me viene ahora. Y añadiendo el factor de que en seis meses, pasan muchas cosas y las incógnitas de la ecuación pueden cambiar.

La emoción de la vida, oiga. Y uno que lleva tiempo con ganas de hincarle el diente. Ñam ;)