He intentado evitar durante todo este mes acomodarme a la ciudad, las clases, los compañeros... es algo que se aprende con el tiempo, como tantas otras cosas.
Y es que aquellos dramones que me daban cuando de adolescente se terminaba el campamento me sirvieron para contextualizar y relativizar estas experiencias de tiempo limitado, que tienen un final prefijado. Algo tan simple como esa expresión que los acérrimos de Perdidos denominaron disfrutar del camino mientras se va rumbo al final. Claro que en lo que respecta a Perdidos yo no fui de esos.
El caso es que se estaba bien aquí y hay que hacerse a la idea de que toca empezar de nuevo en lo académico y social. Para materializar el cambio me he cortado el pelo al 2.5, así al menos daré miedo a mis nuevos compañeros de nueva residencia y no me cogerán nada de la despensa.
Pensando en este mes, seguro que echaré de menos a mis profesoras Ada y Miriam que tanto empeño, cercanía y profesionalidad han puesto en las clases para lograr que en un mes el holandés sea algo familiar para mí y para continuar con ganas de seguir aprendiéndolo. Creo que en Groningen haré un Intercambio para mantenerlo fresco. De momento me he comprado un diccionario grande y un librito sobre Twitter para leer algo fácil en holandés. He sido un afortunado de haber podido estar un mes becado en el James Boswell Instituut, el laboratorio de idiomas de la Universidad de Utrecht.
También a mis colegas de clase. Ayer tuvimos la fiesta de despedida en un ambiente alegre, variado y europeo (empezar a las 20h la fiesta para terminarla a la 01h) , y si bien no ha habido tiempo para un conocimiento profundo, si he podido conocer a algunas personas de esas que brillan, lucen y dan esplendor a la vida. Martin de Dinamarca, Lucilla de Italia, Melissa de Alemania... primeros nombres de gente que hacen de esta aventura algo enriquecedor.
La semana pasada hicimos la cena mediterránea y fue todo un éxito. El arroz con leche asturiano no es muy mediterráneo, pero bastante cuesta situarles a Asturias en el mapa como para ponernos melindrosos.
Y también los días de verano en Utrecht, las tabernas y restaurantes del canal, el ambiente nocturno: esa Europa que toma vino blanco por las noches y se apelotona en el medidísimo espacio que tienen los locales para poner sus terrazas en la calle.
Odio las despedidas, lo he explicado varias veces estos días. Tanto que a algunos les ha parecido que padezco Asperger . Lo importante es que esta experiencia del EILC ha sido provechosa, ha merecido la pena y me dispara en el tren hacia Groningen con expectativas muy altas en todos los aspectos. Tengo hasta el 30 de Junio de 2011 para materializarlas. Hay tiempo, a ver qué pasa.
Hasta pronto Utrecht!.
Mostrando las entradas con la etiqueta Utrecht. Mostrar todas las entradas
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27 agosto 2010
Tot ziens Utrecht!
18 agosto 2010
Grande Fratello
Convivir este mes con el mismo grupo variopinto de estudiantes de diferentes paises europeos en la residencia y en las clases provoca que se viva un ambiente muy Big Brother.
Compartimos espacios, tiempo y no hay posibilidad de salirse del grupo. Como todos somos conscientes que esta experiencia caduca en 10 días tampoco hay grandes polémicas, pero sí es fantástico descubrir las peculiaridades de cada uno. Vosotros sabéis lo peculiar que soy yo, así que tampoco me siento extraño. Somos 30 personas que han decidido realizar voluntariamente un curso de holandés en Agosto, dice bastante.
No obstante siempre hay habitantes destacados como el austríaco estudiante de medicina que viene dispuesto a experimentar los efectos de la hierba en el cuerpo humano, los ingleses y su incapacidad para aprender una mínima norma gramatical, el irlandés del que ya os he hablado ...
Me resulta entrañable la estona que se presentó al OT local,
o el finlandés que se graba comiendo chiles picantes...
somos todos un poco especialitos, pero tenemos la sensación de que nos dará pena despedirnos y empezar de nuevo en los diferentes lugares en los que realizaremos la erasmus.
Estos días Utrecht está llena de gente joven recién llegada (calculan que unos 5.000 ), la universidad de aquí, y las del resto del país organizan en cada campus una Introduction Week para los estudiantes holandeses que empiezan en la universidad. Cada parque, cada calle del campus y cada plaza están toda esta semana llenas de empresas de todo tipo, desde las que ofrecen cursos en plan créditos de libre configuración, hasta los bancos, residencias, tiendas, marcas de cerveza...
Otra forma de entender la universidad que en España está a punto de suceder. La más atractiva se lleva el gato al agua en forma de matriculaciones y Utrecht es un muy buen destino.
Compartimos espacios, tiempo y no hay posibilidad de salirse del grupo. Como todos somos conscientes que esta experiencia caduca en 10 días tampoco hay grandes polémicas, pero sí es fantástico descubrir las peculiaridades de cada uno. Vosotros sabéis lo peculiar que soy yo, así que tampoco me siento extraño. Somos 30 personas que han decidido realizar voluntariamente un curso de holandés en Agosto, dice bastante.
No obstante siempre hay habitantes destacados como el austríaco estudiante de medicina que viene dispuesto a experimentar los efectos de la hierba en el cuerpo humano, los ingleses y su incapacidad para aprender una mínima norma gramatical, el irlandés del que ya os he hablado ...
Me resulta entrañable la estona que se presentó al OT local,
o el finlandés que se graba comiendo chiles picantes...
somos todos un poco especialitos, pero tenemos la sensación de que nos dará pena despedirnos y empezar de nuevo en los diferentes lugares en los que realizaremos la erasmus.
Estos días Utrecht está llena de gente joven recién llegada (calculan que unos 5.000 ), la universidad de aquí, y las del resto del país organizan en cada campus una Introduction Week para los estudiantes holandeses que empiezan en la universidad. Cada parque, cada calle del campus y cada plaza están toda esta semana llenas de empresas de todo tipo, desde las que ofrecen cursos en plan créditos de libre configuración, hasta los bancos, residencias, tiendas, marcas de cerveza...
Otra forma de entender la universidad que en España está a punto de suceder. La más atractiva se lleva el gato al agua en forma de matriculaciones y Utrecht es un muy buen destino.
14 agosto 2010
Agua
Es evidente que la historia de los Países Bajos no sería la misma sin el elemento líquido. Omnipresente.
En los canales de sus ciudades; ayer tuve la suerte de recorrer como parte de la actividad de la Summer School los de Utrecht. Lo presentan como actividad nocturna pero empieza a las 19h, aunque acabó a las 23h (alguien con más destreza lo haría antes, claro). Y es sencillamente precioso observar la ciudad que llevas días viendo como peatón desde una nueva perspectiva. Y sobre todo descubrir que esos locales a ras de canal ocultan pequeños restaurantes, estudios de artistas, y casas habitadas por gente con gusto (y dinero). Lástima de agujetas y mojadura absoluta, cámara de fotos incluida (menuda racha).
En los chaparrones diarios; raro es el día en el que la predicción no da lluvia. Pero no es la lluvia a la que estoy acostumbrado. A lo largo del día aparecerá al menos una vez y parará. Puede continuar o no. Pero lloverá. Eso está claro. Hoy nos levantamos a las 7 para ir a La Haya. Hacía sol. A la 13h llovió con fuerza. A las 15h salió el sol y se quedó el resto del día. Suerte que coincidió con nuestra visita a la playa de Scheveningen, una suerte de Benidorm holandés pero donde los rascacielos, hoteles y chiringuitos se mezclan con las dunas naturales del mar del Norte. La playa es enorme, de arena parecida a la cantábrica y de temperatura del agua también parecida. En Holanda hay playa, y bien concurrida.
En su historia como nación; cuando visitamos el Parlamento hoy la guía nos contó el por qué de los colores y formas de la Tweedekamer (el congreso de diputados de aquí). Entre ellos, los de las sillas con forma de hoja de tulipán que eran azules en su tapicería representando la relación íntima del mar y el país. Pero incluso los tapices del Binnerhof, antigua sede de la cámara de representantes y lugar simbólico en el que la Reina abre el año político, que representan las provincias de Países Bajos, incluyendo los territorios de ultramar estan bordados con motivos que imitan las olas del mar.
Por lo demás llegamos al ecuador del curso y me va a dar mucha lástima tener que irme, me encanta la gente del curso, me encanta Utrecht y me encanta el James Boswell Institute. Y, cuidado, me está empezando a encantar el holandés. Quizás por que me llaman /'i:fan/.
En los canales de sus ciudades; ayer tuve la suerte de recorrer como parte de la actividad de la Summer School los de Utrecht. Lo presentan como actividad nocturna pero empieza a las 19h, aunque acabó a las 23h (alguien con más destreza lo haría antes, claro). Y es sencillamente precioso observar la ciudad que llevas días viendo como peatón desde una nueva perspectiva. Y sobre todo descubrir que esos locales a ras de canal ocultan pequeños restaurantes, estudios de artistas, y casas habitadas por gente con gusto (y dinero). Lástima de agujetas y mojadura absoluta, cámara de fotos incluida (menuda racha).
En los chaparrones diarios; raro es el día en el que la predicción no da lluvia. Pero no es la lluvia a la que estoy acostumbrado. A lo largo del día aparecerá al menos una vez y parará. Puede continuar o no. Pero lloverá. Eso está claro. Hoy nos levantamos a las 7 para ir a La Haya. Hacía sol. A la 13h llovió con fuerza. A las 15h salió el sol y se quedó el resto del día. Suerte que coincidió con nuestra visita a la playa de Scheveningen, una suerte de Benidorm holandés pero donde los rascacielos, hoteles y chiringuitos se mezclan con las dunas naturales del mar del Norte. La playa es enorme, de arena parecida a la cantábrica y de temperatura del agua también parecida. En Holanda hay playa, y bien concurrida.
En su historia como nación; cuando visitamos el Parlamento hoy la guía nos contó el por qué de los colores y formas de la Tweedekamer (el congreso de diputados de aquí). Entre ellos, los de las sillas con forma de hoja de tulipán que eran azules en su tapicería representando la relación íntima del mar y el país. Pero incluso los tapices del Binnerhof, antigua sede de la cámara de representantes y lugar simbólico en el que la Reina abre el año político, que representan las provincias de Países Bajos, incluyendo los territorios de ultramar estan bordados con motivos que imitan las olas del mar.
Por lo demás llegamos al ecuador del curso y me va a dar mucha lástima tener que irme, me encanta la gente del curso, me encanta Utrecht y me encanta el James Boswell Institute. Y, cuidado, me está empezando a encantar el holandés. Quizás por que me llaman /'i:fan/.
07 agosto 2010
Papegaaien
De entre las muchísimas palabras a aprender de la primera semana del curso, quizás la más graciosa es Papegaaien (cotorra). Ada, la profesora veterana, nos dijo que para aprender los números no nos quedaba más remedio que repetirlos como /papa'xa:ien /. Y así fue.
Realmente el curso está siendo intensivo y hoy puedo entender prácticamente un 35% de los textos que veo escrito, cuando hace justo una semana que llegué sin tener ni idea más allá de los títulos de canciones eurovisivas.
El Instituto James Boswell es, digamos, el departamento de la Universidad de Utrecht encargado de enseñar holandés a extranjeros y es quien lo organiza. Nos están tratando genia. No solo por el material facilitado (recordemos que por este curso no hemos tenido que pagar nada, solo la estancia) de carpetas, hojas, bolígrafos, bolsas, incluso sábanas, sino porque los viernes nos organizan excursiones para conocer de cerca las costumbres y tradiciones holandesas.
La primera excursión fue al Museo Central, donde se exponen obras de arte de pintores locales y artistas más contemporáneos. Una extraña mezcla, la verdad. También nos llevaron al museo de Dick Bruna dibujante nacido en Utrecht y creador de la conejita Miffy que es bastante popular por aquí.
Los compañeros del curso, por otro lado, estamos haciendo también nuestro programa social. Conocerse fuera de clase da lugar a conversaciones interesantes sobre el lenguaje no verbal y las costumbres al presentarte a una nueva persona, el concepto de tarde o temprano (comenté que irse a las 11h a Amsterdam el sábado me parecía temprano si se salía la noche antes y una austríaca me mató con la mirada para acabar sentenciando: "by the spanish standards, that's it") o desterrar a un danés la idea de que todos los españoles echábamos la siesta todos los días como si fuera una parte más del día.
Hoy nos fuimos a Amsterdam un grupo de doce del curso, el billete de i/v sale a 13.50€ y el trayecto dura unos 25 minutos. Era la Gay Parade en los canales de Amsterdam y la verdad que es un show increible. Toda la ciudad se vuelca y se percibe la mentalidad abierta y open-mind de la sociedad holandesa. Las carrozas aquí son barcos, y están representados colectivos públicos y privados, desde la RENFE nacional (La NS ) hasta el colectivo de homosexuales judios, estrella de david en ristre. Más de 70 barcazas bajo la lluvia intensa de un sábado de fiesta en Amsterdam. De todos yo era el único que había estado ya en Amsterdam y me tocó hacer un poco de guía de grupo, recordándome lo poco que me gusta ir en grupo a los sitios por el tema de esperar unos por otros o simplemente porque un grupo de más de diez quiere ver cosas diferentes pero nadie toma la iniciativa. Menos mal que Amsterdam es una ciudad muy fácil de visitar y muy intuitiva de pasear, además de preciosa, claro. Me encantaría vivir ahí...
Lo más dificil de momento es hacer del sandwich en múltiples modalidades la comida del día. También el tema económico, todo está entre un 10-15% más caro aquí, por no hablar de los productos de importación como el aceite de oliva, que triplica el precio en España.
Voy a descansar un poco, que la mojadura fue de campeonato y mañana domingo, toca descanso y estudio, intensivo, claro.
Realmente el curso está siendo intensivo y hoy puedo entender prácticamente un 35% de los textos que veo escrito, cuando hace justo una semana que llegué sin tener ni idea más allá de los títulos de canciones eurovisivas.
El Instituto James Boswell es, digamos, el departamento de la Universidad de Utrecht encargado de enseñar holandés a extranjeros y es quien lo organiza. Nos están tratando genia. No solo por el material facilitado (recordemos que por este curso no hemos tenido que pagar nada, solo la estancia) de carpetas, hojas, bolígrafos, bolsas, incluso sábanas, sino porque los viernes nos organizan excursiones para conocer de cerca las costumbres y tradiciones holandesas.
La primera excursión fue al Museo Central, donde se exponen obras de arte de pintores locales y artistas más contemporáneos. Una extraña mezcla, la verdad. También nos llevaron al museo de Dick Bruna dibujante nacido en Utrecht y creador de la conejita Miffy que es bastante popular por aquí.
Los compañeros del curso, por otro lado, estamos haciendo también nuestro programa social. Conocerse fuera de clase da lugar a conversaciones interesantes sobre el lenguaje no verbal y las costumbres al presentarte a una nueva persona, el concepto de tarde o temprano (comenté que irse a las 11h a Amsterdam el sábado me parecía temprano si se salía la noche antes y una austríaca me mató con la mirada para acabar sentenciando: "by the spanish standards, that's it") o desterrar a un danés la idea de que todos los españoles echábamos la siesta todos los días como si fuera una parte más del día.
Hoy nos fuimos a Amsterdam un grupo de doce del curso, el billete de i/v sale a 13.50€ y el trayecto dura unos 25 minutos. Era la Gay Parade en los canales de Amsterdam y la verdad que es un show increible. Toda la ciudad se vuelca y se percibe la mentalidad abierta y open-mind de la sociedad holandesa. Las carrozas aquí son barcos, y están representados colectivos públicos y privados, desde la RENFE nacional (La NS ) hasta el colectivo de homosexuales judios, estrella de david en ristre. Más de 70 barcazas bajo la lluvia intensa de un sábado de fiesta en Amsterdam. De todos yo era el único que había estado ya en Amsterdam y me tocó hacer un poco de guía de grupo, recordándome lo poco que me gusta ir en grupo a los sitios por el tema de esperar unos por otros o simplemente porque un grupo de más de diez quiere ver cosas diferentes pero nadie toma la iniciativa. Menos mal que Amsterdam es una ciudad muy fácil de visitar y muy intuitiva de pasear, además de preciosa, claro. Me encantaría vivir ahí...
Lo más dificil de momento es hacer del sandwich en múltiples modalidades la comida del día. También el tema económico, todo está entre un 10-15% más caro aquí, por no hablar de los productos de importación como el aceite de oliva, que triplica el precio en España.
Voy a descansar un poco, que la mojadura fue de campeonato y mañana domingo, toca descanso y estudio, intensivo, claro.
01 agosto 2010
Domingo
Los domingos en Utrecht son tranquilos, silenciosos y en determinados momentos parece que eres leyenda y los ciudadanos locales bien son zombis nocturnos, bien se han ido a Ibiza.
Hay que ir al canal principal de la ciudad o sentir la llegada de turistas según avanzan las horas para sentir calor humano. La estación central en cambio, está en constante ebullición. Utrecht es el nudo de comunicaciones internas del país por su situación justo en el centro.
Habíamos quedado con Júlia para pasear y fue lo que hicimos toda la mañana. Hemos estado en lo imprescindible de aquí, ahora queda explorar a fondo y conocer nuevos sitios. En la oficina de turismo me recomendaron hacerme un bono mensual para el tema del bus. La residencia está en el municipio de Zeist , a 15 minutos en bus del centro de Utrecht. Y digamos que al estar alejado hay que pagar más. Así que hemos pagado 69€ para poder estar montados en autobús todo el día si queremos, como nos dijo la amable y rolliza señora de la ventanilla.
Hemos comido en una plaza preciosa, muy europea, llena de terracitas y adoquines, se llama la plaza Neuve. Las chicas pidieron un Croque Madame, que es un Croque Monsieur pero desordenado (el queso va encima del pan). Yo me atreví con el nombre más raro del a carta (algo que según mi amiga Mon sería muy predecible): Broodje Gerookte Schotse Zalm ( bocadillo de salmón escocés ahumado). De hecho había elegido tan al tun-tún que me sirvieron primero una especie de hamburguesa y al poco vinieron a cambiármelo porque se habían confudido. Yo, claro está, ni me había enterado. Menos mal que todavía no le había hincado el diente a aquella hamburguesa.
De aperitivo nos tomamos algo típico: Bitterballen, de la familia de las croquetas, estas hechas con carne de ternera.
Para terminar, una advertencia a la hora de hacer la compra: el agua que compres, probablemente será con gas y con la leche casi lo mismo, será crema agria, como requesón líquido. Mejor que te pase la primera vez, no te pasará más.
Mañana empieza el curso de holandés. ¡Qué las Mrs Einstein me protejan!
Hay que ir al canal principal de la ciudad o sentir la llegada de turistas según avanzan las horas para sentir calor humano. La estación central en cambio, está en constante ebullición. Utrecht es el nudo de comunicaciones internas del país por su situación justo en el centro.
Habíamos quedado con Júlia para pasear y fue lo que hicimos toda la mañana. Hemos estado en lo imprescindible de aquí, ahora queda explorar a fondo y conocer nuevos sitios. En la oficina de turismo me recomendaron hacerme un bono mensual para el tema del bus. La residencia está en el municipio de Zeist , a 15 minutos en bus del centro de Utrecht. Y digamos que al estar alejado hay que pagar más. Así que hemos pagado 69€ para poder estar montados en autobús todo el día si queremos, como nos dijo la amable y rolliza señora de la ventanilla.
Hemos comido en una plaza preciosa, muy europea, llena de terracitas y adoquines, se llama la plaza Neuve. Las chicas pidieron un Croque Madame, que es un Croque Monsieur pero desordenado (el queso va encima del pan). Yo me atreví con el nombre más raro del a carta (algo que según mi amiga Mon sería muy predecible): Broodje Gerookte Schotse Zalm ( bocadillo de salmón escocés ahumado). De hecho había elegido tan al tun-tún que me sirvieron primero una especie de hamburguesa y al poco vinieron a cambiármelo porque se habían confudido. Yo, claro está, ni me había enterado. Menos mal que todavía no le había hincado el diente a aquella hamburguesa.
De aperitivo nos tomamos algo típico: Bitterballen, de la familia de las croquetas, estas hechas con carne de ternera.
Para terminar, una advertencia a la hora de hacer la compra: el agua que compres, probablemente será con gas y con la leche casi lo mismo, será crema agria, como requesón líquido. Mejor que te pase la primera vez, no te pasará más.
Mañana empieza el curso de holandés. ¡Qué las Mrs Einstein me protejan!
Gijon-Santander-Weeze-Utrecht
En efecto, los ojos rojos decían que apenas había dormido. Aun así conduje hasta el Aeropuerto de Santander, más parecido a una cajita que a una terminal. El avión lleno de familias con bebés. Se nota que las vacaciones es tiempo de acercar nietos a abuelos.
El Aeropuerto de Weeze no está en Dusseldorf, si no muy cerca de la frontera con Países Bajos, de ahí que ondeen las banderas germana, holandesa y europea. Era un antiguo aeropuerto de la RAF,utilizado por la aviación británica durante la guerra fría. Y se nota. La terminal es nueva, pero es un aeropuerto ryanair en todos los sentidos. Tiene una bonita terraza desde la que puedes ver despegar y aterrizar los aviones. Y que tu comida y/o bebida adquiera un saborcillo a queroseno recién hecho también, claro.
Decidimos coger un autobús de la empresa Bus Express hasta Utrecht. Supuestamente eran 2h y media. La distancia decía lo contrario. El vehículo, una vez conocido no. Un mini bus que se movía para todas partes y que iba a 70km/h como mucho. La conductora muy peculiar. Una hermana de Marge Simpson, rubia como mandan los cánones de señora rubia neerlandesa. Y se fumo en un cuarto de hora tres pitis mientras esperaba por alguien más, que nunca llegó.
No hubo parada en Nimega, así que directamente fuimos a Utrecht, luego proseguiría hasta Amsterdam. Soy un turista accidental que se dedica a mirar a dónde va a ir gracias a Google Earth, Maps y Street View. Así que sabía que el minibus nos dejaría en las afueras de Utrecht, en un aparcamiento para turistas donde es imposible sacar un bono de tranvía para irte al centro de la ciudad. Llovía, así que decidimos cometer el primer delito del viaje: montar by-the-face en el tranvía. Nadie nos pilló.
En la parada del tranvía nos esperaba Júlia, una chica catalana que se encargó del marrón de cogernos las llaves, las sábanas y toda la información de la residencia. Fans de Júlia. Nos aconsejó sacarnos la strippenkaart (un bonobús) y comprar algo en un súper, ya que al día siguiente era domingo. Una vez preparados, listos y ya, Ana y yo cogimos el bus, rumbo a nuestra residencia, la Warande, en las afueras de Utrecht (me voy a la cama pensando que en Utrecht todo son las afueras).
Tras dar bastantes vueltas y terminar yendo por un sendero cuasi embarrado aparecimos en el complejo de Warande: dos edificios interminables a lo largo y ancho en forma de L.
Cada edificio tiene muchísimos bloques, y cada bloque varios pasillos. Yo estoy en el pasillo 190 y Ana en el 38. Mientras que ella está con estudiantes extranjeros, yo comparto mi pasillo con 8 holandeses y otra chica en mi situación, finlandesa.
Se nota que los holandeses, como luego me dijeron, llevan aquí varios años. Es como si fuera su piso de estudiantes. Cada pasillo tiene las habitaciones, 2 baños, 2 duchas, lavadora y una gran zona común de salita y cocina-comedor. Todavía hay restos de celebraciones del mundial de fútbol.
Podría describir mi habitación, pero vamos a ser creativos a pesar del cansancio. Dentro vídeo. Y hasta mañana.
El Aeropuerto de Weeze no está en Dusseldorf, si no muy cerca de la frontera con Países Bajos, de ahí que ondeen las banderas germana, holandesa y europea. Era un antiguo aeropuerto de la RAF,utilizado por la aviación británica durante la guerra fría. Y se nota. La terminal es nueva, pero es un aeropuerto ryanair en todos los sentidos. Tiene una bonita terraza desde la que puedes ver despegar y aterrizar los aviones. Y que tu comida y/o bebida adquiera un saborcillo a queroseno recién hecho también, claro.
Decidimos coger un autobús de la empresa Bus Express hasta Utrecht. Supuestamente eran 2h y media. La distancia decía lo contrario. El vehículo, una vez conocido no. Un mini bus que se movía para todas partes y que iba a 70km/h como mucho. La conductora muy peculiar. Una hermana de Marge Simpson, rubia como mandan los cánones de señora rubia neerlandesa. Y se fumo en un cuarto de hora tres pitis mientras esperaba por alguien más, que nunca llegó.
No hubo parada en Nimega, así que directamente fuimos a Utrecht, luego proseguiría hasta Amsterdam. Soy un turista accidental que se dedica a mirar a dónde va a ir gracias a Google Earth, Maps y Street View. Así que sabía que el minibus nos dejaría en las afueras de Utrecht, en un aparcamiento para turistas donde es imposible sacar un bono de tranvía para irte al centro de la ciudad. Llovía, así que decidimos cometer el primer delito del viaje: montar by-the-face en el tranvía. Nadie nos pilló.
En la parada del tranvía nos esperaba Júlia, una chica catalana que se encargó del marrón de cogernos las llaves, las sábanas y toda la información de la residencia. Fans de Júlia. Nos aconsejó sacarnos la strippenkaart (un bonobús) y comprar algo en un súper, ya que al día siguiente era domingo. Una vez preparados, listos y ya, Ana y yo cogimos el bus, rumbo a nuestra residencia, la Warande, en las afueras de Utrecht (me voy a la cama pensando que en Utrecht todo son las afueras).
Tras dar bastantes vueltas y terminar yendo por un sendero cuasi embarrado aparecimos en el complejo de Warande: dos edificios interminables a lo largo y ancho en forma de L.
Cada edificio tiene muchísimos bloques, y cada bloque varios pasillos. Yo estoy en el pasillo 190 y Ana en el 38. Mientras que ella está con estudiantes extranjeros, yo comparto mi pasillo con 8 holandeses y otra chica en mi situación, finlandesa.
Se nota que los holandeses, como luego me dijeron, llevan aquí varios años. Es como si fuera su piso de estudiantes. Cada pasillo tiene las habitaciones, 2 baños, 2 duchas, lavadora y una gran zona común de salita y cocina-comedor. Todavía hay restos de celebraciones del mundial de fútbol.
Podría describir mi habitación, pero vamos a ser creativos a pesar del cansancio. Dentro vídeo. Y hasta mañana.
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