Nunca he apostado ni me he jugado nada mediante el jueguecito de seleccionar el palito más corto. No obstante seguro que perdería. La última vez que participé en un sorteo de este tipo dejé que los demás eligiesen sus opciones y yo me quedase con la última opción, la que el resto había descartado. Su suerte jugó a mi favor, pero estoy seguro que si yo hubiese entrado en el juego habría perdido.
Me inspiro hoy, de madrugada, con la compañía de un café ya frío, unas galletas que no me convienen y folios arrugados inundados de tinta fosforita en este simpático video-clip de un simpático danés llamado Thomas Holm. La canción se llama "nitten" que viene a significar el palito más corto y de hecho toda la canción es la sucesión de malasuertes que le pasan a este entrañable cantante.
Ya me he cambiado el horario de sueño hace algunos días y en apenas tres horas y media iré de empalmada (horror de palabra) al primer examen del cuatrimestre, y siempre recuerdo en momentos así como mi amigo Gerar decía aquello de "que Dios reparta suerte, porque como reparta justicia... ", si bien la suerte ha solido jugar a mi favor aunque también he hecho méritos para atraerla, o sea que he estudiado... a bote pronto no recuerdo un examen que hubiese preparado concienzudamente y terminase en suspenso. Pero esas sensaciones desagradables se recompensan con ese orgasmo de relajación que sigue al entregar las respuestas...
Ha sido una noche bonita, repasando entre compañeros, momentos que se recordarán dentro de muchos años. Que haya suerte.
Mostrando las entradas con la etiqueta Publicidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Publicidad. Mostrar todas las entradas
26 enero 2010
24 junio 2009
Se va el tercero
Poco a poco voy comiéndome el tiempo a mordiscos. Una lucha inevitable y que siempre ganará él, pero nada se pierde si uno no se rinde. Y no me voy a rendir, con lo que ha costado llegar.
3º de Publicidad me ha parecido un paseo. Muchísimo tiempo libre, asignaturas asequibles, poca materia, no demasiada chicha... Podían meter más carga académica y hacer esta carrera de cuatro añitos.
En unas horas terminaré mi último examen, Marketing. Será como volver a los tiempos de ADE y Empresariales, esperemos que con mejor resultado sinceramente.
Del resto de asignaturas de este año solo suspenderé alemán. Se me atragantó, pero en septiembre vuelvo a por ella. El resto, muy bien. Este año era para sacar nota, todos los factores lo indicaban, y así fue.
Satisfecho de mis participaciones con la radio de la 4ª promoción, con las prácticas de todo tipo, con haber estado en el turno de tarde - tan chill-out, tan relajante - Muy bien.
La gran nota negativa ha sido mi denegación de la beca. Sin duda, gracias a mis padres y a mis amigos más cercanos he logrado sobrevivir e ir tirando.
La gran sorpresa ha sido la concesión de la beca de tres semanas de inglés. Así que ni me lo he pensado. Me voy con Cristian - también becado - a Londres. Superfelices y contentos a aprender algo y conocer mucho.
Espero poder actualizar desde allí.
3º de Publicidad me ha parecido un paseo. Muchísimo tiempo libre, asignaturas asequibles, poca materia, no demasiada chicha... Podían meter más carga académica y hacer esta carrera de cuatro añitos.
En unas horas terminaré mi último examen, Marketing. Será como volver a los tiempos de ADE y Empresariales, esperemos que con mejor resultado sinceramente.
Del resto de asignaturas de este año solo suspenderé alemán. Se me atragantó, pero en septiembre vuelvo a por ella. El resto, muy bien. Este año era para sacar nota, todos los factores lo indicaban, y así fue.
Satisfecho de mis participaciones con la radio de la 4ª promoción, con las prácticas de todo tipo, con haber estado en el turno de tarde - tan chill-out, tan relajante - Muy bien.
La gran nota negativa ha sido mi denegación de la beca. Sin duda, gracias a mis padres y a mis amigos más cercanos he logrado sobrevivir e ir tirando.
La gran sorpresa ha sido la concesión de la beca de tres semanas de inglés. Así que ni me lo he pensado. Me voy con Cristian - también becado - a Londres. Superfelices y contentos a aprender algo y conocer mucho.
Espero poder actualizar desde allí.
08 mayo 2008
Noche de la publicidad
1. Me gustan las camisetas de este año.
2. Los alumnos de quinto organizan lo que se llama "Noche de la Publicidad", una especie de gala final de carrera con la participación de profesores y concursos de cortos, anuncios y actuaciones.
3. A mí me encantan estas galas y de hecho tuve el orgullo de presentar la mía de final de COU con Úrsula, que una vez casi fue famosa. Iba yo con pajarita y fajín plateado, pura clase.
4. Lo cierto es que es una excusa para la última gran fiesta antes de meterse a hacer los exámenes, dentro de un mes los empiezo y dentro de dos los acabo. Así que os podéis imaginar... va a ser un fin de curso movido.
2. Los alumnos de quinto organizan lo que se llama "Noche de la Publicidad", una especie de gala final de carrera con la participación de profesores y concursos de cortos, anuncios y actuaciones.
3. A mí me encantan estas galas y de hecho tuve el orgullo de presentar la mía de final de COU con Úrsula, que una vez casi fue famosa. Iba yo con pajarita y fajín plateado, pura clase.
4. Lo cierto es que es una excusa para la última gran fiesta antes de meterse a hacer los exámenes, dentro de un mes los empiezo y dentro de dos los acabo. Así que os podéis imaginar... va a ser un fin de curso movido.
16 noviembre 2007
Crudo, cocido y comunicado
1. Por primera vez en este curso tengo anginas, pero totalmente justificadas: he vuelto al karaoke. Como siempre, los que me conoceis detodalavida sabéis que empiezo con Gwendolyne del gran Julio y luego ya me uno al resto.
2. Fin de las jornadas intensivas de las que en el último punto escribiré las conclusiones que tuvimos que presentar como trabajo. Hoy vino el que lleva la cuenta publicitaria de McDonald's en España, que estudio en la facultad donde estudio yo ahora. Al final le pregunté si hacia falta formación complementaria tras la licenciatura, para alivio personal y apoyando mis tesis me dijo que solo un perfecto inglés y trabajar cuanto antes en el sector. No os podéis imaginar que alguien tan importante me haya dicho eso.
3. Tuve que ir a comprar ropita y creo que acerté, vosotros juzgaréis americana, camisa y corbata. Mis compañeros de piso y asesores personales me recomendaron no llevar las Vans y sí las botas de piel: acertaron. La ropa es de Sfera, que no me paga pero es la primera vez que voy y me he quedado contento con el servicio.
4. Como colofón la cena de gala. Que fue de gala total, un lujazo en un sitio maravilloso con todo lo mejor de la cocina segoviana: judiones, quesos, cochinillo, chorizo, morcilla... vamos que hubo pitanza de la buena y la disfruté muchísimo. Y como a mí el lujo me gusta pero en dosis pequeñas y sobrias como middle-class que soy, ahí estoy haciéndole la competencia a cualquier Carrington, Colby, Channing o Giobertti que se precie.
==================================================
Mis conclusiones crudas, cocidas y comunicadas
Se anunciaban como “intensivas” y así fueron. No solo por el tiempo que hemos pasado escuchando, participando y salivando junto con las personas que nos han transmitido su saber, buen hacer y experiencia condensadas, sino también por la cantidad de palos tocados que demuestran que en el campo gastronómico español la comunicación es un arma de futuro interesante para las posibilidades laborales de todos los estudiantes de esta licenciatura.
Marcado por la impronta de celebrarse en Segovia – creo que en algún momento hubo cierta sobredosis de Segocentrismo -, y con una variedad privilegiada de ponentes de todo pelaje y condición, me voy con la sensación de que nuestro país tiene una idiosincrasia culinaria fragmentadísima a la par que excelente. Esta excelencia, en cambio, no se exporta. Nuestros platos tradicionales, nuestras referencias en los fogones, los clásicos en definitiva, parece que únicamente se pueden promocionar con un “ven, comételo y cuéntalo”, variación del famoso slogan publicitario de Euskadi de hace años. Es lastimoso que nuestra cocina no sea accesible a nivel mundial cuando la italiana, la estadounidense, la mexicana, la hindú y la turca tienen una red de franquicias de relevancia global.
Lo paradójico llega cuando nos cuentan que, con muchas vicisitudes ciertamente, las endibias cultivadas a escasos kilómetros de nuestro centro de estudios están en este momento metidas en el carrito de la compra de alguna entrañable abuelita escocesa.
Y peor aún, cuando nuestros cocineros All Star tienen las puertas abiertas en los medios de comunicación de todo el mundo con sus novedosas propuestas.
Entiendo lo difícil que es asar un cochinillo segoviano en Sydney, o que las restricciones sanitarias hacen imposible elaborar una fabada con compango netamente asturiano en Los Ángeles, pero es curioso que todavía no haya una franquicia española que ofrezca en sus establecimientos vinos españoles acompañados de las más variopintas y representativas tapas. Parece que por ahí van los pasos.
En el aspecto comunicativo es increíble como muchos cocineros son ya una marca. Con un halo de sofisticación, elitismo, calidad y fiabilidad que muchas empresas quisieran para sus productos. Realmente sus responsables de comunicación han hecho una labor encomiable. Al igual que la de los otros creativos publicitarios que ayudan a que los consumidores “comamos con los ojos”, como el caso de los fotógrafos, directores de arte, estilistas, etc… papel que me resultaba completamente desconocido y que gracias a estas jornadas he descubierto.
En resumen, hay campo para trabajar en este tema y sobre todo mucho por hacer. Dentro de unos años, con suerte, será nuestra responsabilidad corregir lo que sentados se ve tan fácil de cambiar.
2. Fin de las jornadas intensivas de las que en el último punto escribiré las conclusiones que tuvimos que presentar como trabajo. Hoy vino el que lleva la cuenta publicitaria de McDonald's en España, que estudio en la facultad donde estudio yo ahora. Al final le pregunté si hacia falta formación complementaria tras la licenciatura, para alivio personal y apoyando mis tesis me dijo que solo un perfecto inglés y trabajar cuanto antes en el sector. No os podéis imaginar que alguien tan importante me haya dicho eso.
3. Tuve que ir a comprar ropita y creo que acerté, vosotros juzgaréis americana, camisa y corbata. Mis compañeros de piso y asesores personales me recomendaron no llevar las Vans y sí las botas de piel: acertaron. La ropa es de Sfera, que no me paga pero es la primera vez que voy y me he quedado contento con el servicio.
4. Como colofón la cena de gala. Que fue de gala total, un lujazo en un sitio maravilloso con todo lo mejor de la cocina segoviana: judiones, quesos, cochinillo, chorizo, morcilla... vamos que hubo pitanza de la buena y la disfruté muchísimo. Y como a mí el lujo me gusta pero en dosis pequeñas y sobrias como middle-class que soy, ahí estoy haciéndole la competencia a cualquier Carrington, Colby, Channing o Giobertti que se precie.
==================================================
Mis conclusiones crudas, cocidas y comunicadas
Se anunciaban como “intensivas” y así fueron. No solo por el tiempo que hemos pasado escuchando, participando y salivando junto con las personas que nos han transmitido su saber, buen hacer y experiencia condensadas, sino también por la cantidad de palos tocados que demuestran que en el campo gastronómico español la comunicación es un arma de futuro interesante para las posibilidades laborales de todos los estudiantes de esta licenciatura.
Marcado por la impronta de celebrarse en Segovia – creo que en algún momento hubo cierta sobredosis de Segocentrismo -, y con una variedad privilegiada de ponentes de todo pelaje y condición, me voy con la sensación de que nuestro país tiene una idiosincrasia culinaria fragmentadísima a la par que excelente. Esta excelencia, en cambio, no se exporta. Nuestros platos tradicionales, nuestras referencias en los fogones, los clásicos en definitiva, parece que únicamente se pueden promocionar con un “ven, comételo y cuéntalo”, variación del famoso slogan publicitario de Euskadi de hace años. Es lastimoso que nuestra cocina no sea accesible a nivel mundial cuando la italiana, la estadounidense, la mexicana, la hindú y la turca tienen una red de franquicias de relevancia global.
Lo paradójico llega cuando nos cuentan que, con muchas vicisitudes ciertamente, las endibias cultivadas a escasos kilómetros de nuestro centro de estudios están en este momento metidas en el carrito de la compra de alguna entrañable abuelita escocesa.
Y peor aún, cuando nuestros cocineros All Star tienen las puertas abiertas en los medios de comunicación de todo el mundo con sus novedosas propuestas.
Entiendo lo difícil que es asar un cochinillo segoviano en Sydney, o que las restricciones sanitarias hacen imposible elaborar una fabada con compango netamente asturiano en Los Ángeles, pero es curioso que todavía no haya una franquicia española que ofrezca en sus establecimientos vinos españoles acompañados de las más variopintas y representativas tapas. Parece que por ahí van los pasos.
En el aspecto comunicativo es increíble como muchos cocineros son ya una marca. Con un halo de sofisticación, elitismo, calidad y fiabilidad que muchas empresas quisieran para sus productos. Realmente sus responsables de comunicación han hecho una labor encomiable. Al igual que la de los otros creativos publicitarios que ayudan a que los consumidores “comamos con los ojos”, como el caso de los fotógrafos, directores de arte, estilistas, etc… papel que me resultaba completamente desconocido y que gracias a estas jornadas he descubierto.
En resumen, hay campo para trabajar en este tema y sobre todo mucho por hacer. Dentro de unos años, con suerte, será nuestra responsabilidad corregir lo que sentados se ve tan fácil de cambiar.
14 noviembre 2007
Master Class
1. El concepto de "Master Class" me recuerda a cuando en OT1 llegaba Monica Naranjo y les decía a los chavales que se buscaran un abogado o al infausto Christian Castro aconsejando castidad.
2. Me apunté a unas jornadas intensivas de comunicación relacionada con el mundo de la gastronomía y hoy hubo "master class" de fotografía publicitaria de alimentos. Que parece ser que es muy chungo. Bueno intensivas son un rato, porque son de 9 a 21h con 3 horas a medio día para dormir la siesta en mi caso ya que ni he comido porque a las 12h ponen un ágape de la leche con bocadillitos y tortillita y zumitos recien hecho todo.
3. Me enrollo. La "Master Class" fue a cargo de Jorge Whatever que es un genio de esto y tiene campañas super famosas. Total que hizo un simulacro real de fotografía de un postre y se trajo al pastelero del "Jose María" in situ para hacer allí sus cornetes de crema e inmediatamente hacer fotos. Me parecio super interesante. Hay dos cosas que siempre quise hacer bien y tengo constancia que nunca podré: tocar la guitarra y hacer fotos buenas.
4. Y lo peor, que yo ingenuo de mí planteé que "hacer esto con helados debe ser terrible". [ por el tema luces, flashes, tiempo...] Jorge Whatever respondió que "es que no se hacía con helados, sino con puré de patata". Y yo me quedé flaseao. ¿¿Elsa Pataky comiendo puré de patata en vez de un Magnum?? Pues sí, hij@ sí.
5. Con cosas así, como diría mi querido Gerar, "esta vida pide otra".
2. Me apunté a unas jornadas intensivas de comunicación relacionada con el mundo de la gastronomía y hoy hubo "master class" de fotografía publicitaria de alimentos. Que parece ser que es muy chungo. Bueno intensivas son un rato, porque son de 9 a 21h con 3 horas a medio día para dormir la siesta en mi caso ya que ni he comido porque a las 12h ponen un ágape de la leche con bocadillitos y tortillita y zumitos recien hecho todo.
3. Me enrollo. La "Master Class" fue a cargo de Jorge Whatever que es un genio de esto y tiene campañas super famosas. Total que hizo un simulacro real de fotografía de un postre y se trajo al pastelero del "Jose María" in situ para hacer allí sus cornetes de crema e inmediatamente hacer fotos. Me parecio super interesante. Hay dos cosas que siempre quise hacer bien y tengo constancia que nunca podré: tocar la guitarra y hacer fotos buenas.
4. Y lo peor, que yo ingenuo de mí planteé que "hacer esto con helados debe ser terrible". [ por el tema luces, flashes, tiempo...] Jorge Whatever respondió que "es que no se hacía con helados, sino con puré de patata". Y yo me quedé flaseao. ¿¿Elsa Pataky comiendo puré de patata en vez de un Magnum?? Pues sí, hij@ sí.
5. Con cosas así, como diría mi querido Gerar, "esta vida pide otra".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)