A veces pasan cosas, te presentan a alguien nuevo al que al principio no haces mucho caso pero descubres que quizás necesites un cambio, no el que esperabas, pero algo distinto al fin y al cabo. Y caes rendido a sus pies. Todavía no se si me ha podido el corazón o la cabeza. Entre mis cualidades está el tardar mucho en asumir las nuevas situaciones pero poco en adaptarme a ellas.
Tres años en abril parecían mucho tiempo, ciertamente tenía los días contados. No sé si esta nueva etapa durará mucho o poco, si será flor de un día o perenne... ahora que hemos roto definitivamente si veo que era una carga, que ya no era lo que yo necesitaba, no había ilusión, hablar no era como antes...
Mi profe de spinning me ha metido mucha caña, así que ahora mismo tampoco estoy para pensar en las consecuencias; mi profe de mates me ha mandado cuatro complicados problemas, ya tengo en que ocupar la cabeza durante un rato.
Nada es para siempre, dijeron tus ojos tristes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario