Lechu, para los amigos.
La conocí caminando hacia Covadonga hace algo más de siete años. Amiga de otra amiga. Naturalidad elegante. Personalidad arrolladora y humor "pixuetu", buen humor. Mucho buen humor. Grandes momentos y grandes oportunidades de vivirlos con y gracias a ella.
La historia del porqué de su apodo es de esas que no tienen historia, así que no merece la pena contarla.
Esta noche, mi amiga M y yo fuimos con ella a la inauguración de un mítico sitio local. Vino y canapés. Demasiado sofisticado y demasiado hambruno por allí. Yo lo siento, a los sitios finos voy a no comer, voy a ver, así que de mí no vivirían. Yo, de plato hondo forever. El vino no estaba mal.
M. venía mala y se marchó mala al poco rato. Así que allí me quedé con La Lechu y otra pareja que no conocía de trato personal pero si de vista, él famoso y simpático y su mujer, encantadora y excelente rrpp. Nos lo pasamos bien la verdad. Como el panorama no era gastronómicamente apetecible para ninguno de los cuatro - en Asturias triunfa comer Bien, no "casigalines" - nos fuimos a una sidreria ambientada en pozo minero. Cena típica. Anécdotas simpáticas y cotilleos interesantes.
Pero, desgraciadamente, volvió la maldición. Abriendo un chipirón el chorro saltó hacia mi camisa. Sí, me manché. Lo sabéis quienes habéis compartido conmigo un almuerzo, cena, desayuno... existe una leyenda urbana sobre mi facilidad para mancharme. Afortunadamente mi camisa era granate y disimule la mancha que creo nadie percibió, pero me cortó un poco el rollo. La velada siguió amablemente. Él y yo tenemos un amigo común y así me pude crear una amena conversación que perduró el resto de la noche, que finalizó prudentemente temprano con copa, que el viernes se trabaja.
Así pues hoy toca homenaje a la Lechu.
@ Covi, www.aquihaytomate.telecinco.es para conocer la actualidad morbosa oficiosa. R. J. decían que ya estaba muerta en un mail que circuló por foros y tal.
@ Se me olvidó entre otras grandes anécdotas rumorológicas la ocurrida en Gijón hace 13 años tras la inauguración de un Centro comercial con Pryca dentro sobre una zona inestable. Se dijo que un famoso futurólogo que viste tangas de leopardo y túnicas imposibles había predicho su caída y derrumbe provocando una masacre en el programa de Raffaella. El rumor corrió por toda la ciudad y para desmentirlo el propio futurólogo tuvo que venir a firmar libros (?!) dentro del C.C.
Lo mejor fue el típico compañero de clase que dijo que lo vió anunciado (sic) en una tele de la parabólica. Cuando le preguntamos que era exactamente lo que había oido sus palabras textuales fueron " The Pryca is case" (pronunciado de su boca como "DE PRAICA IS KEIS").
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