Se ha ido Marieta.
Con el sopor de un caluroso domingo, un largo fin de semana más corto y una comida absolutamente desproporcionada que me hace acumular mis 9 litros de sangre entre el cuello y el ombligo, no tengo el mejor momento para pensar algo inspirado. Simplemente y como ya aludí hace unos días, bravo Marieta. Eterna canción de juventud.
No hay comentarios:
Publicar un comentario