Hace ocho años casi conocí a Lu de campamento. Nos tocó el mismo grupo así que pudimos caernos bien de forma que durante tiempo nos escribimos cartas... Aunque ella se fue a Suiza a currar y sacarse los cuartos no perdimos el contacto pero sin romper la superficialidad del "bien, gracias".
Hace ocho días hemos vuelto a conocernos, a re-escribirnos, a contarnos nuestras vidas, nuestros sueños. En el fondo no hemos cambiado, aunque nos haya cambiado todo, seguimos siendo tal como éramos.
A lo largo de mi vida se han ido caído nombres y caras que el tiempo ha separado, nombres y caras imprescindibles... alivia y conforta saber que, a pesar del tiempo, se puede quitar el "pause" y hacer que el "play" vuelva presto y ligero.
"Hoy te invito a empezar un tiempo nuevo donde soñemos que es posible cuanto
nos proponemos y lo realicemos con alegría y dignidad"
Un beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario