Es martes. Mi tía viene a comer. Mi tía siempre trae algo, sencillo, para el postre.
Ayer se levantó pensando lo afortunada que era por vivir un día más, a pesar de los problemas, de los comederos de cabeza, de que estamos a fin de mes... ayer se le ocurrió hacer esta tarta y compartirla con los que quiere simplemente por que sí. Porque no hay que esperar una fecha en el calendario y porque simplemente, todos los esfuerzos valen la pena si no te rindes.
Mistiqueces a parte... la tarta cojonuda.
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