1. Sabéis que me encantan las primeras veces. Hoy tocaba ya ir al Sella. Una excursión en mini bus con 11 valientes de los cuales casi no conocía a nadie, pero todos amigos de mi querida Lechuga. Maletero lleno de chume y sidra, empanadas y bollos preñaos ganas de fiesta y a las 7.30h pa' Arriondas.
2. La impresión nada más llegar a las 8.15h era que el conductor nos había llevado a Beirut. No nos amilanamos y comenzó el escancie de sidra rodeados de todo tipo de fauna: energúmenos, panchus, entrañables, disfrazados (tengo foto con Cachuli). Así hasta las 11.30h que bajamos al río a ver la salida.
3. Sin duda uno de los momentos más emotivos y emocionantes. Subido a un montículo en compañía del más veterano de la expedición - un médico de casi 70 que no posó el whisky aguado en todo el día - se nos respigó todo el cuerpo con nuestro himno, con los vivas a los países participantes y sobre todo con el respeto a la prueba, a la fiesta y al espéctaculo de ver a los piraguistas correr hacía su canoa. Maravilloso.
4. Luego vuelta a la fiesta, la folixa y el nonstop. Arriondas era un afterhours. Por fin a las 16h decidimos que nuestra fiesta había acabado y que era la hora de comer. A las 17.30h llegamos a un pueblo perdido encima de Ribadesella. Fabes con almejes, Fabes normales y Cachopo relleno. De postre quesu Cabrales. Para que bajara más fácil, más sidra. Ya íbamos tan cocidos que no parabamos de reir entre los chistes de unos, les anécdotes de otros y los desbarres de todos.
5. Un día estupendo, una primera vez inolvidable y mucha asturianía que echaré tanto de menos en unas semanas.
06 agosto 2006
Puxa Asturies
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