1. Acuérdome yo que cuando iba a Oviedo a estudiar el primer año, al pasar por un restaurante muy de lujo en la Plaza América decía con mis compañeros de clase "ahí iremos al acabar". Nunca pudo ser. En Segovia me prometí lo mismo con Casa Cándido, pero sorpresas te da la vida.
2. Hay detalles que nunca se olvidan, una vez más la importancia de las primeras veces. El cochinillo es algo muy simbólico y el sitio lo es todavía más. Un santuario de personalidades con las paredes decoradas de firmas y fotos desde hace más de 100 años. Y así fue, realmente una sorpresa, una invitación fruto de una cuasi visita. Lo inesperado siempre marca mucho más. Gracias. Y el cochinillo cojonudo. Y el postre de chocolate - lo pidieron por mí, culinariamente hablando soy muy predecible - MmMmmMmmmm.
3. Hoy día del patrón San Frutos lo dediqué a dormir. La noche fue muy gratificante. Saliendo con mis compañeros de clase más afines y acabando con mi compañero Rubén y al final todos juntos. Bueno al final llegamos cuatro, pero mezclaos.
Nunca olvidéis lo que hacéis o decís en la última parte de la noche, siempre habrá alguien como yo que involuntariamente se acuerde de todo - aunque por discrección y respeto jamás lo utilice en contra de nada o nadie -. ;)
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