27 septiembre 2007

Crónicas Ibicencas: El Show de David Castro

1. Aquí­ tenemos a David Castro (pronúnciese DEIBIZ CASTROU) y a La Celin. David es el artista de los miércoles de las semanas pares (así se miden en los hoteles las semanas); La Celin es mi nueva musa para este otoño en ciernes. Ayer fue mi último miércoles par, así­ que me despedí de David.

2. David canta soul, R'n'B, pop, reggae y cosas así­. Es flacucho, suda mucho y tiene pinta de sacerdote católico de diócesis nigeriana del interior. Es inglés y lo de Castro es por su profesor de música. Vende su cd, pero nunca se lo compraría. Mi nota para su show es de 4.63. Además ayer dedicó una canción a los padres de Madelein, lo cual me pareció empalagosamente emosórico.

3. La Celin se va el domingo. A un hotel de suizos a Mallorca. Va a ser la única animadora del hotel. Se supone que ha estado estos 20 días aquí en plan de prácticas. Yo no entiendo nada.

4. Hoy no he tenido escapatoria. A las 10.30h tení­a a la alemana y a la relaciones públicas, la frí­a y sibilina Silvia, esperándome en la cafeteria. La alemana querí­a hacer gimnasia sí­ o sí­. La RRPP me traducí­a y me decía que era mi trabajo sí­ o sí­. Mi jefe no ha aparecido en todo el dí­a por el hotel. Paqui, camarera de vocación, asistí­a atonita al otro lado de la barra.

5. Saque mi talante y le dije a la RRPP que yo acompañaba a la alemana, pero que fuera la alemana la que me dijera lo que tení­a que hacer. Es decir, que ella fuera la monitora y yo el alumno. Acepté. Sacamos las colchonetas. Le dije a La Celin que se viniera, así­ quemaba un poco de la salsa rosa que esta sustituyendo a la hemoglobina en sus venas.

6. Ellas hablaban en aleman y se reian mucho. Los ejercicios eran en plan la gimnasia de mantenimiento que lleva 15 años haciendo mi madre y que en realidad son estiramientos basicos y simples, hacer la bicicleta y esas cosas. La Celin tirada en la colchoneta incapaz de levantar una pierna, la alemana ayudándola y yo sin desayunar preguntándome "qué coño pinto aquí­". En fin, doce días. Nada más.

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