Os presento a mi amiga Ela, que es tan maravillosa como un capítulo de Sexo en Nueva York andante.
Hoy en día las excursiones más apasionantes no son ir a un monte con el tupperware a comer lomo empanao, que va... donde esté una excursión a Parque Principado que se quiten las de multi-aventura.
Así que para cumplir el sueño de mi amiga Ela, nos fuimos W., ella y yo. Por supuesto comimos en Ikea, yo me pedí un sueco completo, menú I mean.
Llevo dentro de mi el espíritu de Carola.
Tras esperar media hora a rellenar nuestro cucurucho de helado porque a una señora de estas que te encuentras de cuando en cuando no le funcionaba el sirope de fresa, así que se dedicó a organizar la cola mientras esperaba el siropé de fresa. Anérdotal, que diría Lauren Postigo.
Tienda arriba, tienda abajo, prueba, quita, entra, monta, sube, quita, pon, paga, espera, mira, calla, jajaja, quécalor, ponteamododecapaestaalfombra [momento foto]...
Total, que me compré unos calcetines y un cinturón.
Y ahora de marchuqui, que ye sábado ho!
No hay comentarios:
Publicar un comentario