Es extraño que mientras mis amigos de toda la vida se casen y tengan hijos, yo esté organizando mi Erasmus.
Es curioso pero supongo que esto era lo que yo pensaba que sería mi vida cuando siendo adolescente me ponía a pensar que quería que fuese mi vida.
Me asustaba hacer las cosas por plazos - quizás odio la palabra plazos porque en mi casa siempre hemos sido muy solventes y pocas cosas las poníamos a plazos - y creo que tampoco me va tan mal. Al menos no peor que al resto.
Vale, el resto tiene sueldos y yo tengo becas. Hay un matiz importante.
Como todo en la vida: elección y decisión. Y por ahí he llegado hasta aquí y con quien he querido llegar hasta aquí. Sé que me llaman inmaduro a mis espaldas (os han pillado chicos), pero significa que estoy por delante.
No soy padre de nadie, ni modelo para nadie, ni más listo que nadie, ni doy mejores consejos que nadie. Tengo 31 años, algo tiene que haberme enseñado la vida digo yo.
Hoy, Catorce de Mayo, es un día guapo. Sigo teniendo proyectos, sigo teniendo miedos, sigo con ganas de sentir el vértigo que produce no saber que te va a deparar la vida. Solo voy a ver esta película una vez, no quiero guiones predecibles, no quiero saber el final.
Eso quería que fuese mi vida. Y en ello estamos.
Soy feliz.
1 comentario:
...y se te nota! y me alegro!
Publicar un comentario