Llegó el frío. Lo estábamos esperando, desde hace tiempo la verdad. Había hecho algodefrío, pero no frío. Y como en media Europa, ha venido pegando fuerte porque es demasiado pronto para estas temperaturas y estas nevadas. Más lo primero que lo segundo. Se prevén máximas de -6ºC. Con eso queda dicho todo.
Soy asturiano, del norte y he vivido cuatro años en Segovia, a 1000m. de altitud, pero esto es diferente. Diferente porque si bien uno se protege las zonas más complicadas (manos, cabeza, cuello, pecho, pies), nunca pensé que también el frío agarrotase las piernas protegidas con un buen vaquero.
El sábado pasado una chica alemana de la resi que aprendió español en México nos propuso ir a Leer, un pueblo alemán tras la frontera donde vivía una tía suya y que inauguraba el mercadillo de navidad que toda localidad germana que se precie abre en estas fechas. Había nevado la noche anterior y salimos a mediodía con -4ºC. Fuimos en tren y solo hacía una parada antes de la frontera, momento en el que unos perros policía olisqueaban a los pasajeros para evitar el paso de sustancias adquiridas en Holanda y prohibidas en Alemania. Íbamos todos limpios.
El mercadillo y el ambiente era muy auténtico, muy real. Gente del pueblo y alrededores celebrando y bailando música tradicional, tomando vino caliente y todo tipo de postres locales. Observamos como en apenas kilómetros la fisonomía de la gente había pasado de los altos y fibrados holandeses a los altos y entrados en carnes alemanes, algo tenía que ver la práctica ausencia de bicicletas por allí.
También muy real fue el frío, a pesar de los esfuerzos de la tía de nuestra compañera por enseñarnos como buena local los braseros dispuestos por el pueblo para calentarse entre puestecillo y barra de taberna ambulante. Volvimos muy contentos por la experiencia pero deseosos de poner nuestros cuerpos bajo el chorro caliente de una merecida ducha revitalizante.
No sólo el tiempo pone difíciles las cosas. Mi 5 en Journalism (o "Periodism" como diría mi compañero JuanLu) me deja a las puertas del aprobado en esa asignatura (un 6 piden aquí en todas para ser aprobado), frustrado pero también a sabiendas que solo me falto un pelín que sin duda sacaré en Enero. Había oido muchas experiencias Erasmus en las cuales parecía que regalaban notas. Al menos aquí no es así. Todos los españoles de universidades públicas, privadas, catalanas, andaluzas, castellanas, gallegas y demás estamos de acuerdo que las exigencias del sistema holandés superan a las de nuestros lugares de origen.
El aprobado en 6 no es lo complicado porque, la mayoría, no estudiamos para aprobar con 5 en casa y tampoco lo hacemos aquí. El inglés puede ser dificultad para algunos a la hora de escribir exámenes y trabajos que necesitan argumentación y desarrollo, pero insisto, no para la mayoría.
Es la carga constante de trabajo con un alto nivel de exigencia académica, sin miramientos por ser estudiante de intercambio, lo que crea dificultad. Y la clave es la exigencia, porque todos venimos acostumbrados a un casitodo vale, a no citar fuentes (wikipedia no es una fuente) y a la subjetividad de la crítica personal frente a la confrontación de varias opiniones (las cuales hay que leer y dominar, para saber de dónde viene cada una). Y aquí nos devuelven corregidas hasta las comas para mejorarlas.
Clima, estudios y... el dinero. Algunos han optado por robar directamente en el supermercado ya que no controlan las mochilas. La multa son 200€, pero los hay que se han llevado poco a poco mercancías por valor de 400€. Y por mercancías quiero decir comida: filetes de ternera, pescado envasado... nada de robar Xbox o dvd's.
Personalmente jamás haría eso y preferiría pasar hambre. Pero todo es gasto: los materiales de clase son carísimos: unas 100 fotocopias valen 37€ y añade que todas las asignaturas tienen libros de lectura obligatoria. El alojamiento más barato son 290€. Y hay gente pasándolo muy mal con el dinero. Afortunadamente las cervezas están tiradas de precio y tenemos descuento en el transporte local, así podemos liberar algo de tensión. Se supone que en Diciembre ingresan algo.
Y es que, siento decirlo, pero uno no se puede venir de Erasmus si desde casa no te ayudan. Erasmus no son vacaciones pagadas, aunque a veces pudiese dar esa sensación. Y a mí mis padres me están ayudando, a mis años, pero también en mi circunstancias. Y siempre se lo agradeceré y se lo recompensaré.
Pero nadie dijo que fuese fácil, y eso tuve claro cuando empecé la aventura en el verano de 2006. Las dificultades son parte del guión y nada mejor que recordarlas en el futuro, cuando vengan los tiempos mejores, para saber que merecieron la pena.
4 comentarios:
¡mucho ánimo, Iván! Que luego recordarás con mucho cariño incluso estas dificultades.
aqui pasa lo mismo (quizas no tanto). En general los profesores son mucho mas exigentes que en segovia, y no te conceden margen por ser erasmus. Al contrario, aqui algunos profesores nos desprecian y marginan!
Lisboa tambien es caro. No creo que tanto como Holanda, pero no puede compararse a Segovia! me he quedado alucinada con los robamientos masivos.. pero cuantas veces van esos tios al supermercado al dia para robar semejante cantidad de dinero en filetes!!!??
En fin, que no, que esto no son vacaciones pagadas. Me rio yo de los que me dijeron eso!
pero la experiencia lo merece, sin duda.=)
Iñi mucho ánimo, además ya queda menos para volver a casa y tienes una compañía que te hace sentirte mucho más apoyado y con más fuerza estos días.
Besotes
último empujón para tomar aliento en casa por navidades!
mucho ánimo Ivi, y por supuesto que tanto esfuerzo merecerá la pena ;)
un abrazo!
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