Me encanta recibir regalos cuando no toca y me encanta regalar cuando nadie lo espera.
Mi último regalo ha sido este libro que tiene doble valor por ser un libro propio, es decir, no comprado ex profeso.
Desde pequeño me han inculcado a amar a los libros, mis reyes y cumples eran libros y playmobils. Internet me ha quitado tiempo de televisión, pero también de lectura. Y lo lamento mucho porque nada enriquece más que leer, porque leyendo encuentro palabras que puedo ir poniendo a modo de post-it a las cosas que me van pasando.
Hay palabras para definirlo todo. Soy un romántico que cree en que una palabra vale más que mil imágenes. Conservo cartas más valiosas que todas las fotos que tengo con la persona que me las ha escrito. Eso sí, sentimientos como el amor se descubren a través de la práctica de amar, y no de palabras.
Pues bien. No sólo por el regalo inesperado, o por ser quién es quien me lo ha regalado, este libro formará parte de mi historia personal. Apenas empezado me encuentro envuelto absolutamente en sus palabras, en sus historias, con sus personajes... me encanta.
Llevaba tiempo cortejándolo pero siempre eran otros libros u otras lecturas. Nunca él. De forma inesperada ha llegado a mí y para no irse más.
Hoy es el día del profesor, los niños no tienen clase, así que toca trabajar de mañana. Tarde libre. ^^
No hay comentarios:
Publicar un comentario