21 septiembre 2007

Crónicas Ibicencas: la alemana del fitness

1. "Aivan, sorry for the... - señala con el dedo el almacén mientras intenta mirarme a la cara sin éxito - from now i'll give my 100%, ok?"

2. No sé que quiso decir porque no tiene nada que ver que seas un poco nula para que vayas mangando la pasta del bingo. A lo mejor devuelve el dinero a ese interés que ni la cuenta naranja, pero la pobre no da, es de esas personas que cuando pone buena voluntad le salen peor las cosas. En vez de 8 diplomas hace 4, en vez de couple escribe Capel... y todo por la salsa rosa. Que se le sube.
La foto es un momento "Aivan, take me a picture with your mobile".

Siento ser tan cruel pero esta tí­a está contratada por una agencia que provee animadores a los hoteles de la isla, le pagan bastante bien y le ingresan 100 euros al mes en una cuenta bancaria de Ginebra (como a todos los de la compañía) a un interés enorme. Como viene de agencia no la examinaron tan concienzudamente como hicieron conmigo los primeros días, vigilándome todos mis movimientos y mandando a limpiadoras a horas intempestivas para ver si estaba solo en la habitación.

3. Esta mañana estaba yo tranquilamente esperando a algun niño para jugar ya que ella libraba y llegaron Dave y Betty, dos nonagenarios escoceses muy entrañables. él, con pinta de ser un cachondo y ella digna lectora de Barbara Cartland... cuando de repente aparecen el recepcionista gilipollas, Alfredo, y la relaciones públicas fria y distante, Silvia.
El me dice que el miniclub esta lleno de niños esperandome y ella me trae a una alemana histerica porque a las 10.30h no había habido gimnasia.

4. Al gilipollas le dije que las actividades las hago alrededor de la piscina desde hace 67 días que llevo aquí­, y no en el miniclub, q es una sala pequeña llena de cachivaches y paso de que se me desnuque un niño.

A Silvia le dije que tradujera mis palabras a la amable clienta teutona. "Digale que no se hace gimnasia porque a las 10.30h no hay nadie, que si ella quiere gimnasia se lo diga a mi jefe que es el que está capacitado para ello y finalmente dile que la gimnasia es acuatica, de ahí el nombre: aqua-gym. A renglón seguido la alemana se dirije a mi de nuevo gritándome señalando el reloj y abriendo el pantalon corto para enseñarme su body fucsia.

Y ahí ya se me hirió la sensibilidad. Y mi jefe durmiendola y llegando tarde. Y el director preguntándome por él. Y yo llamándole a la habitación.

5. Hace 67 dí­as me hubiera cagado, pero afortunadamente el subdirector me llama Ivan el Terrible, que no sé si es bueno o malo, pero es, y quiere que me quede mucho más tiempo del que me voy a quedar. Mi madre dice que vuelva ya, que Ibiza ya no sale en el tomate y no sabe si hace bueno o malo por las imágenes de los famosos que salen.

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