10 abril 2009

Perdidos: el desencanto

Atención, contiene spoilers..


Ya hace algunos capítulos que me siento estúpido viendo Perdidos. La culpa es mía, que siempre me creí que todo se resolvería sin necesidad de tener que abstraerme a leyes metafísicas imposibles o teorías en la tercera fase..

Perdidos me ha hecho muy feliz durante estos cuatro años, y aunque en todos los capítulos hay momentos de tensión y sorpresa, abunda el relleno insípido. A veces me recuerda a la serie aquella de la niña australiana que juntaba sus dedos índice y detenía el tiempo...

Que acabe pronto el absurdo, que terminen los giros temporales, que aparezca la azafata que servía el vodka a Jack en el 815...

Aunque espectacular, si me hubieran dicho desde el principio que el humo negro nace a modo de aire acondicionado precolombino para transformarse en una pantalla IMAX 3D, ya me hubiera tomado mi adicción a Perdidos de forma mucho más relajada.

1 comentario:

Unknown dijo...

La verdad es que lo del humo no tiene nombre, el peor capitulo en.. no se ni cuantos...